Contenido flash alternativo
Para ver este flash necesitas tener activado javascript en tu navegador y actualizada la versión de reproductor flash.
En el Día del Periodista
Discurso de Marcelo Castillo, presidente del Colegio de Periodistas de Chile, el 11 de julio de 2012
Estimadas y estimados colegas:
Hace 200 años Camilo Henríquez desplegó todo su voluntarismo para que la Aurora de Chile nos iluminara. El desarrollo de las ideas libertarias y la información sobre las batallas de la Independencia pasaron por las páginas de la Aurora y posteriormente por las del Monitor Araucano. Ambas dirigidas por el fraile de la buena muerte.
Como Colegio de Periodistas hemos hecho nuestro mejor esfuerzo para que se releve esta fecha y el legado de Camilo Henríquez, quien amalgamó en su obra las virtudes del catolicismo y el racionalismo para darle fuerza a la lucha por la Independencia de los países americanos.
Su heterodoxia de pensamiento le valió el juicio de la inquisición y la relegación por parte de los patriotas que ya instalados en el gobierno veían en la libertad de prensa un obstáculo a su incipiente poder.
Es que los periodistas siempre seremos una piedra en el zapato de quienes tienen poder. Nuestro papel es fiscalizar, transparentar, ser garantes de la libertad de expresión de los ciudadanos, cuando la autoridad se sienta tentada por la adulación y las verdades absolutas.
Así como a Camilo Henríquez, creo que a nosotros también nos toca vivir un momento de cambios en la historia de nuestro país. Tras una larga transición de la dictadura a la democracia, una nueva generación quiere abrir paso al futuro. Vemos cómo los jóvenes luchan por un Chile más justo más solidario.
Tienen una gran oportunidad entre sus manos. Creo que no se trata de la opción entre revolución proletaria o golpe de Estado, como vivimos en el pasado. Tenemos como país la gran oportunidad de alcanzar el desarrollo económico, que no sólo es crecimiento, sino que es también equidad.
Obviamente, un país en que los más ricos ganan 26 veces más que los más pobres no puede aspirar a ser un país desarrollado, por mucho que crezca a tasas del 5 por ciento anual. Nuestra oportunidad se puede frustrar si no escuchamos, si no entendemos la necesidad de más participación, más democracia y mayor equidad que, afortunadamente, los ciudadanos tienen cada vez más clara, más a flor de piel.
No podemos seguir teniendo una educación para ricos y otra para pobres, una salud para ricos y otra para pobres, un medio ambiente limpio para los ricos y otro sucio para los pobres.
Tenemos que escucharnos. Por eso pedimos los primeros días de mayo, tras nuestro Congreso Nacional en la Región del Biobío, una audiencia con el Presidente de la República este 11 de julio para darle a conocer las resoluciones de ese encuentro. No tuvimos una respuesta concreta y aún no la tenemos. No es bueno para Chile que los periodistas no sean escuchados.
¿Qué queríamos decirle al Presidente? Que estamos disponibles como orden profesional para colaborar con un mayor diálogo entre fuerzas políticas y entre estas y las organizaciones sociales. Le ofrecimos al Ministerio Secretaría General de Gobierno en diciembre, por iniciativa de nuestro colega Federico Gana, organizar conferencias de prensa abiertas en nuestro Colegio con autoridades para un contacto más fluido con la ciudadanía. Aun no tenemos respuesta, pese a las insistencias de Perico.
Queríamos decirle al Presidente que no es bueno para la imagen de Chile que cerca de 30 colegas hayan sido detenidos mientras reporteaban manifestaciones en las calles, que es necesario, como nos prometió el ministro Chadwick, endurecer las penas para quienes obstaculicen la labor periodística, sean carabineros o civiles. Obviamente, nos parece más grave que una autoridad del Estado impida el acceso a la información. NO reporteamos para satisfacer nuestra propia curiosidad: lo hacemos en representación de todos los chilenos que quieren saber qué es lo que pasa en su país.
Sólo en la última semana fueron detenidos dos colegas mientras hacían su trabajo. Uno de ellos, Daniel Zamorano, de Diario21 de Iquique, el otro, Nicolás Sepúlveda, de radio Biobío.
Ibamos a decirle al Presidente Piñera que queremos muchos más medios de comunicación en manos de todos. Es por eso que vemos con dolor el cierre del diario La Nación que dejó a cerca de 60 colegas sin empleo y aumentó la concentración de la propiedad en el mercado de los diarios de circulación nacional, controlado por solo dos grandes empresas.
El Estado no sólo debe garantizar la libertad de expresión, debe garantizar el derecho a la comunicación y a la información de los ciudadanos mediante la existencia de medios de comunicación públicos y de subsidios para la creación de nuevos medios. La TV digital que se viene ofrece una gran oportunidad tecnológica para ese objetivo. Sin embargo, esa oportunidad se puede ver frustrada si los mismos grupos empresariales chilenos y extranjeros que controlan la otrora televisión universitaria se quedan con las nuevas señales. Reiteramos una vez más, el derecho a la información debe ser consagrado en la Constitución.
Por último queríamos decirle al presidente que podemos colaborar de manera decisiva a mejorar la calidad de la educación en Chile si recuperamos nuestro carácter de Corporación de Derecho Público, con control sobre el comportamiento ético de todos los periodistas y no sólo de los colegiados. Hay un proyecto de ley en el Congreso que nos aproxima a ese objetivo, pero duerme el sueño de los justos porque el Gobierno ha declarado que no es prioridad para él.
Le proponemos desde aquí al Presidente que entregue a los colegios profesionales la responsabilidad de acreditar las respectivas carreras universitarias. Tenemos que confiar en las organizaciones de la sociedad civil, en lugar de movernos siempre entre el centralismo estatal y el lucro empresarial.
Hoy se prendió una llamita de esperanza en el camino del diálogo. Recibí una llamada de del ministro Chadwick para que nos juntemos a conversar. Iremos mañana a La Moneda. Esperamos que esta vez no sólo escuchemos promesas, sino que soluciones concretas.
Afortunadamente, no estamos estáticos esperando que nos lleguen las soluciones desde el Estado. Intentamos mantener viva nuestra organización con movimiento con acciones y no sólo con discursos.
Nos hemos movilizado cada vez que hemos visto una situación que lesiona la libertad de prensa.
Tuvimos recientemente tres casos preocupantes: la prohibición en canal 13 de difundir un reportaje sobre la discriminación a las empleadas de servicios en el hogar; la sanción al periodista Víctor Gómez en Chilevisión por emitir un comentario sobre uno de sus entrevistados y el impedimento a un periodista de la BBC de Londres de formular una pregunta al Presidente de la República. El Consejo Nacional del Colegio ha considerado que en los tres casos hubo limitaciones al ejercicio profesional que no se pueden aceptar, con independencia de que podamos discrepar con los contenidos y las formas de las informaciones y opiniones. Ha habido en estos casos acciones ante el Consejo Nacional de Televisión, manifestaciones de repudio en la calle y presentaciones ante nuestros tribunales de ética.
Hoy tenemos una huelga de nuestros colegas de la Empresa de El Mercurio del Norte y nuestro Consejo Regional de Antofagasta está apoyándolos en su demanda por mejores sueldos y condiciones de trabajo. Es una señal clara de que los periodistas no estamos conformes con las condiciones salariales en que trabajamos. Nuestro mercado laboral está saturado y ello ha determinado pago de bajos sueldos y horarios de trabajo interminables.
Una de las resoluciones unánimes de nuestro congreso fue respaldar la organización sindical de los trabajadores de la comunicación. Hemos trabajado durante décadas con la Fenatramco y hemos buscado ahora ampliar los niveles de organización mediante la coordinación de sindicatos de trabajadores de la comunicación que integran organizaciones de radio, televisión y diversos medios impresos.
No sólo pedimos mejores sueldos. Queremos aportar a una comunicación social de calidad. Es por eso que empeñados en una educación continua de nuestros colegiados hemos desarrollado cerca de diez iniciativas de capacitación en periodismo digital en alianza con las universidades Central y Mayor y con la OTEC Medianil. Suscribimos un convenio para postgrados y postítulos con la Universidad Arcis. Hemos tenido ciclos de seminarios con las Universidades de Chile y Diego Portales sobre diversas materias con motivo del Día Internacional de la Prensa. Patrocinamos recientemente el Congreso Internacional de Estudios de Periodismo, que organizó la Universidad de Santiago de Chile y estamos preparando un seminario sobre los periodistas del Bicentenario con la Universidad Bernardo OHiggins.
Fui invitado también a la Universidad Católica de Valparaíso a un encuentro sobre el papel de los medios en las movilizaciones estudiantiles. He estado presente en los dos últimos congresos de estudiantes de periodismo en Valparaíso y en Valdivia.
Creo que la relación con las universidades es fundamental para el crecimiento del Colegio de Periodistas. De allí la importancia de la resolución de nuestro último congreso que permite a los alumnos de último año colegiarse de pleno derecho por un plazo que les permita titularse y la creación del Consejo de Directores de Escuelas de Periodismo que deberíamos constituir a la brevedad.
Hemos querido ser una organización transversal que una a toda la sociedad chilena en su diversidad y amplitud. Y así como trabajamos junto a la CUT, a la Anef y otras muchas organizaciones en la Mesa Social y en Democracia para Chile; también hemos compartido iniciativas con el Consejo Minero =que agrupa a las grandes empresas del cobre; con las eléctricas Enersis, Chilectra y Endesa, con la Fundación Procobre, con la Confitería Torres y con muchas compañìas de la Región del Biobío que hicieron posible nuestro congreso. Queremos agradecer especialmente a Nextel, en la persona de su presidente Claudio Hidalgo, que ha hecho posible un importante reconocimiento al ganador del premio Bicentenario Camilo Henríquez.
En fin, en estos dos años de labores en que me ha tocado presidir el Consejo Nacional hemos tratado de darle vida y sentido a una organización que cuenta con un alto grado de legitimidad en el país, pero que muchas veces es menospreciada por los propios colegas. Nuestro registro indica que somos 5 mil los periodistas colegiados, de un total de cerca de 15 mil en el país, todo sobre la base de cifras entregadas por los ministerios de Educación y Economía. Cifras buenas si nos comparamos con los niveles de sindicalización en el país; malas si pensamos en los ambiciosos objetivos que nos proponemos.
El problema no es tanto el número de colegiados, sino que los bajos niveles de actividad de muchos de ellos. Generalmente, los mismos que se quejan de lo que el Colegio hace o no hace. Yo los invito a todos a participar, a cambiar a los dirigentes si no les gustan. Estamos próximos a nuevas elecciones, en las que debería debutar el voto electrónico. Ha precisado el Ministerio de Economía que estos comicios deben hacerse bajo la vigencia de los estatutos acordados en el último Congreso. La nueva composición del Consejo Nacional pondrá en manos de los presidentes de los consejos regionales el futuro de nuestra institución.
Aclarada la plena vigencia de los nuevos estatutos, hemos propuesto a los presidentes regionales que la elección sea convocada para los días 29, 30 y 31 de agosto próximos. La mayoría de ellos ya ha confirmado esa fecha. Desde ya, ofrezco toda mi colaboración al nuevo presidente nacional que sea elegido en esos comicios.
No puedo terminar estas palabras sin dejar de recordar a nuestros colegas que se han ido para siempre en estos dos últimos años. A Luis Quiroga, quien falleció en el ejercicio de sus funciones como consejero metropolitano; a Miryam Saa, a Osvaldo Chino Muray y a Camilo Taufic, colegas a los que quise y admiré, a uno de los presidentes más brillantes que hemos tenido en nuestra historia gremial, Jaime Moreno Laval.
Por todos ellos, mantengamos en alto las banderas de la libertad de expresión, del derecho a la comunicación y la información de los ciudadanos, las banderas de la unidad y el fortalecimiento del Colegio de Periodistas de Chile.
Muchas gracias.


